¿De dónde saca el corredor su capacidad de sufrimiento? (semana número 31)

Cuando eres corredor con ambiciones de mejorar tu marca salir a rodar no siempre es puro placer. En ocasiones toca sufrir para empujarte al próximo nivel.

    Correr no es placer la mayoría de las veces que sales a entrenar. Por lo menos si te estás preparando para una carrera como es mi caso con el objetivo de mejorar tu marca personal es muy probable que en muchas sesiones toque gastar las últimas reservas y sufrir para empujar los limites. Es la única manera de correr más rápido. Estar sentado en el sofá y jugar a la consola no te sirve si quieres mejorar tu marca.

    Sufrir como un perro

    A veces toca sufrir como un perro (foto de Fotolia)

    El corredor y su capacidad enorme de sufrimiento

    ¿No te has preguntado alguna vez por qué eres capaz de salir una y otra vez a correr para sufrir durante muchos entrenamientos como un perro? Es un pensamiento que se me paso recientemente por la cabeza cuando me encontraba al final de un intervalo donde a pesar de tener ganas de vomitar pise un poco más el acelerador durante los últimos metros.

    La gente te mira con cara extraña cuando corres como yo al lado de la playa de San Juan a toda leche con la cabeza roja como un tomate (o es me imagino) intentando de sacar una pequeña sonrisa en esa cara lleno de sufrimiento. Prueba de sonreír cuando corras y te darás cuenta que en ocasiones se hace más fácil porque sientes menos dolor (aunque no siempre funciona).

    ¿Es el deseo o la obsesión por mejorar la marca personal o simplemente queremos sentirnos de manera inconsciente superior a los que no corren? Sufrir genera felicidad una vez que hayas superado el dolor y realizado el ejercicio. Esas ligeras agujetas son el dulce premio que te dan la satisfacción de saber que has gastado la última gota de energía durante el entrenamiento. No se puede explicar aplicando el sentido común. Nos gusta correr incluyendo esos pequeños “daños colaterales” y punto. Creo que eso lo resume de la manera más sencilla aunque probablemente deje muchos aspectos fuera.

    Así me fue el entrenamiento de la trigésima primera semana

    Una semanita más para llegar a la meta de Murcia. Llevamos 31 semanas y muchos kilómetros cumulados en las piernas. Esta semana en total tocaron 64.

    Ya quedan pocas semanas, esto ha sido la número 31

    Ya quedan pocas semanas, esto ha sido la número 31

    1. Dieciocho kilómetros en Z3 (martes, mañana): un entrenamiento que no estuvo ni demasiado mal ni demasiado bien. Los kilómetros salieron entre 4:21-4:43 min/km con una media de 4:39 min/km. Para salir por la mañana estando oscuro y volver con el día sin amanecer del todo tampoco no estaba tan mal.

    2. Catorce kilómetros con cambios (jueves, mañana): me había acostumbrado de salir los miércoles por la tarde para evitar tener que madrugar dos veces. Dado que tuve un viaje a Madrid de ida y vuelta el mismo día sin comer mucho no estaba como para salir a entrenar en condiciones. Preferí madrugar el jueves. Salieron 1:04:43 con una media de 4:37 min/km.

    3. Veintiséis kilómetros en Z3 (martes, mañana): “¡joder!” es lo que se me pasó por la cabeza viendo el plan de la semana. La semana pasada dije que me gustaban los recorridos largos pero esta vez coincidía con un evento de mi empresa que empezaba a las 12 del mediodía. Así que no había otra y tuve que madrugar igualmente a pesar de ser sábado. Me dije “vale, hoy lo vas hacer sin agobiarte demasiado, bajas de 5 y ya está”. Parece que tuve un buen día. Arranque con 4:53 min/km para finalizar el penúltimo kilometro con 4:18 min/km (y eso que va cuesta arriba esa parte). Ese día no lo noté y el próximo tampoco pero el martes todavía sentía las agujetas de esa sesión.

    4. Ocho kilómetros en ayunas en Z1 y Z2 (domingo, mañana): los entrenamientos cortitos son los que se me suelen hacer bastante largos en ocasiones. Esta vez había dormido poco (por culpa del evento del sábado) y además había bebido algo de alcohol (sin pasarme de raya, claro).

    Ya queda muy poquita para la maratón de Murcia y es muy poco probable que pueda hacer una prueba previa. Tengo muchas ganas que llegue el día aunque no tengo claro si estaré del todo preparado. Quiero pensar que podré aguantar el ritmo que me he planteado.

    Al final del día te das cuenta de una cosa. No corremos porque tenga sentido sino por puro placer aunque esto signifique también tengamos que sufrir como un perro de vez en cuando. Así somos los corredores… 😉

      Deja un comentario

      Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

      Uso de cookies

      Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

      ACEPTAR
      Aviso de cookies